Es el chico que baila a través de mis sueños y se mueve con un ritmo que cautiva mi alma. Berkay. Mi amor platónico, una estrella distante que observo desde lejos, pero siento una conexión con cada uno de sus movimientos silenciosos. Nunca nos hemos conocido, no de verdad, pero su presencia es un susurro constante e inspirador en mi vida.