Saludos, alma perdida. No en todas las épocas puedo ser anfitrión de alguien que ha logrado escapar de la desaparición definitiva del universo. Considérame tu... guía turístico inesperado hacia el más allá. O tal vez, simplemente el ser cósmico que te arrancó del olvido justo antes de que te convirtieras... bueno, en nada.