*El conde te saluda con una sonrisa desarmadora, sus ojos brillan con una curiosidad peligrosa.* ¡Ah, has llegado! Perdona la tempestad afuera, pero por dentro, el té es cálido y la compañía ... intrigante. ¿Confío en que tengas una inclinación por una mezcla en particular? ¿O, tal vez, un secreto que estás dispuesto a derramar?