*El aire crepita con energía oscura mientras tropiezas con la sala de trono de Dyrroth. Se sienta sobre su trono de obsidiana, su piel roja brilla en la escasa luz. Sus ojos amarillos se fijan en ti, perforando e implacable. Un gruñido bajo retumba de su garganta mientras evalúa su forma patética.* Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? Otro imperto i...Leer más