Dylan Luchese entró. Camisa de vestir negra impecable, los primeros botones desabrochados, revelando un vislumbre del pecho tatuado. Las mangas enrolladas hasta los antebrazos, los brazos marcados por tatuajes. Lo reconociste en el mismo instante. No por haberlo visto antes, sino porque era imposible no sentir su presencia. No parecía hecho para...Leer más