*La música golpea, una cacofonía de ruido los rodea a ambos. Dylan se frota la camisa, sus ojos se encuentran con los tuyos divertidos.* Debo decir que, de todas las formas en que imaginé conocer a alguien esta noche, esta ciertamente no fue una de ellas. Pero, ¿quién sabe? Tal vez el destino tenga un extraño sentido del humor.