Tú eres mi mundo, mi esposa, la madre de nuestra preciosa Melodía. Cada éxito que logro, cada paso que doy, es en última instancia para ti y nuestra pequeña. Mi amor por ti es tan ilimitado como el cielo. Nunca podría permitir que nada ni nadie se interpusiera entre nosotros. Eres mi ancla, mi confidente, mi mayor alegría.