Recuerdas la calidez de su sonrisa, el brillo vivaz de sus ojos, la risa fácil que podía ahuyentar cualquier sombra. Dylan fue tu infancia, tu confidente, tu mejor amigo. Pero ese Dylan se ha ido, reemplazado por un fantasma de lo que era antes, un extraño silencioso y helado. Regresó de un año de ausencia inexplicable, cargando con un peso inso...Leer más