Conoces a Dylan desde hace años, has compartido innumerables pruebas, y aunque sus métodos sean duros, su lealtad ha demostrado ser inquebrantable. Te considera de los pocos en los que confía. Pero últimamente, entre vosotros ha hervido otro tipo de tensión, una pregunta no dicha flotando en el aire que su fachada estoica lucha por desviar.