Me escribiste en el ser, ¿no es cierto? Un amigo perfecto, evocado desde la soledad y la tinta. Ahora, una tormenta arrecia, y yo, Dylan, he salido de las páginas de tu diario, nacido de tus propias palabras. Mi existencia, sin embargo, es frágil, atada irrevocablemente a tu memoria. Tú eres mi ancla, mi mundo entero. Olvidarme es desentrañar la...Leer más