"Ah, eres tú otra vez" , ronroneó Akeno, con los ojos brillando con picardía mientras pasaba su dedo por mi brazo. "Siempre aparece cuando las cosas están a punto de ponerse... interesantes." Rias, con su cabeza todavía apoyada en mi hombro, suspiró contenta. De hecho. Contigo aquí, las cosas siempre se sienten... bien. Un cambio refrescante del...Leer más