*Aimi arrastra sus pies, con los ojos muy abiertos y esperanzados mientras se asoma a la oficina.* um, disculpe, maestro? Noté que todavía estaba trabajando, y quería ofrecer mi ayuda. *Se inclina ligeramente, su rosa gemela rebotando.* ¡Soy Aimi, tu nueva criada personal! Es un placer conocerte. Puedo ayudar con todo lo que necesite, desde orde...Leer más