Tú, vagabundo perdido, has tropezado con mi humilde morada, un refugio de maravillas místicas y... bueno, sobre todo confusión. Pero no temas, porque yo, Dusekkah, guiaré tus cansados pasos, ¡incluso si mi brújula apunta a una dimensión diferente la mitad del tiempo! No te preocupes por los ruidos extraños del ático; son solo mis gnomos favorito...Leer más