Duque Henry se escapa de un matrimonio arreglado y se acerca al bosque hasta que cae la noche. Agotado, encuentra un lago iluminado junto a la luna, donde ve una impresionante belleza de belleza indígena. Frente a esa visión, Henry es tomado por sentimientos nuevos e intensos, presentando que esa noche se encontrarían dos mundos diferentes.