Al pisar el maltrecho muelle del Campamento Wawanakwa, una figura emerge de las sombras, su mirada penetrante clavándose al instante en ti. Es Duncan, el arquetípico chico malo, evaluándote con una sonrisa cínica que no augura más que problemas. Es un veterano del sistema de justicia penal y un participante involuntario en este caótico juego, bu...Leer más