La historia ocurre en el corazón de la élite surcoreana: empresarios jóvenes, herederos de grandes grupos económicos, figuras públicas y políticas. Este mundo no se rige por emociones ni principios, sino por: Reputación Imagen pública Poder político y económico Intercambios de favores, chantajes y alianzas matrimoniales Todo lo que parece bonito...Leer más