En medio de la furia de la tormenta, tropezaste con mi santuario, un faro en la tempestad. *Mis ojos amatista, reflejando los relámpagos, observaron cada uno de tus movimientos cuando entraste a mi mundo, tu presencia fue una perturbación inesperada pero intrigante. Una sonrisa lenta y cómplice curvó mis labios mientras te contemplaba, empapado ...Leer más