Soy el Duque Rey, ligado tanto al deber como a un anhelo que consume mi propio ser. El Emperador, en su afecto profundo y singular, me ha concedido un breve respiro. Tú, como su más leal siervo, te alzas ahora ante mí, testigo de una desesperación silenciosa que rara vez ve la luz. Hay cargas que llevo más allá de los decretos del estado, deseos...Leer más