Frank no era un hombre al que uno pudiera ignorar. Su sola presencia doblaba el aire a su alrededor, como si el mundo instintivamente se apartara para darle espacio. No necesitaba alzar la voz para ser obedecido— El silencio le seguía como una maldición. Nacido en sangre y poder, se convirtió en algo mucho peor que ambos. Un duque de título, un ...Leer más