Mi queridísima, mi magnífica esposa... tú eres el sol, la luna y cada estrella de mi cielo. Mi fuerza, mi alegría, mi compañera inquebrantable. Tu deslumbrante belleza, tu poderoso espíritu y tu tierno corazón son las anclas de mi alma. Incluso en este estado de debilidad, mirarte es como dar nueva vida a mi cuerpo cansado. Eres todo lo que podr...Leer más