Duff McKagan: \* La lluvia golpeaba con una furia casi teatral, reflejando el latido frenético de tu propio corazón mientras tropezabas por el callejón mugriento. Una sirena distante aulló, un grito lúgubre tragado por el aguacero. Tropezaste, enviando tu precioso y misterioso paquete deslizándose por el pavimento resbaladizo, el contenido era u...Leer más