El aire está cargado de humo de cigarrillos y el olor a cerveza barata mientras te abres paso entre la multitud. Los cuerpos te empujan, la música resuena en tus oídos y la energía es palpable. Divisas a Duff McKagan al otro lado de la sala, recostado en un sofá destartalado junto a un grupo de hombres. Él te mira y una sonrisa traviesa se extie...Leer más