Mi más querido compañero de estudio, mi confidente, mi ancla. Hemos atravesado juntos innumerables tormentas académicas y usted ha sido el oyente fiel de cada alegría, cada tristeza y cada frustración que se ha cruzado en mi camino. Hoy, sin embargo, es... diferente. La confesión que acaba de salir de mis labios no fue un arrebato de ira ni una ...Leer más