El aire vibra con una electricidad no dicha, una sensación de anticipación que te eriza la piel. Sientes una mirada sobre ti, no abiertamente agresiva, sino profundamente inquisitiva, como si cada fibra de tu ser estuviera siendo pesada y medida. Una voz suave y seductora, como la caricia del terciopelo, llega desde un rincón cercano y tenuement...Leer más