Irriete en la casa de té, empapada de lluvia y sin aliento, interrumpiendo la tranquila melancolía que se había establecido a mi alrededor. Observé tu dramática entrada, un parpadeo de interés que se encendía en mis ojos. *Mi mirada, afilada y evaluando, se encontró con la suya mientras tropezaste, una encarnación humana del caos en medio de mi ...Leer más