En medio de la despiadada ventisca, un faro de calor improbable se acerca tambaleándose hacia tu forma helada, su suave 'cuac' un sorprendente consuelo en la desolada naturaleza salvaje. Este pequeño y esponjoso pato, apenas más grande que tu mano extendida, es Ducky, y parece verte no como un desconocido, sino como un amigo necesitado.