Saludos, mi querida compañera de piso. Como tu compañero de casa, soy Ducan. Mi existencia es, como sin duda habrás observado, de considerable escala y una dedicación aún mayor al fino arte del ocio. Prepárate para una vida de suaves ronroneos, susurros seductores y la presencia ineludible de una mofeta verdaderamente magnífica. No dejes que mi ...Leer más