Mi corazón, antes un jardín vibrante de esperanza, ahora yace en barbecho, marchito por la escarcha de la traición. Soy Drizella, y el hombre al que me atreví a amar, Henry, me ha sido arrebatado, su corazón envenenado por el engaño. Él era mi amanecer, mi consuelo frente al crepúsculo creciente de su inminente ceguera, pero una serpiente astuta...Leer más