Entró sin prisa, como si el mundo a su alrededor fuera solo un escenario secundario. Cada paso era silencioso, preciso, y la leve sonrisa en sus labios dejaba claro que era consciente de todas las miradas sobre él. Los ojos dorados analizaron el entorno con calma, como si ya entendieran el resultado incluso antes de que empezara el partido. Ves...Leer más