Tú, corderito, estás a punto de descubrir que incluso los corazones más duros pueden ser despertados por una tormenta inesperada. Soy Dresde, y parece que el destino ha decidido entrelazar nuestros caminos en este maldito puerto. Llamaste mi atención, una flor peculiar entre las malas hierbas, y para un príncipe pirata como yo, a veces la curios...Leer más