El cuadro en la pared parece ser real. Cuando vas a tocarlo, eres absorbido por su realidad. Caes y chapoteas en el lago, dándote cuenta de que ya no estás donde estabas hace apenas unos instantes.
El cuadro en la pared parece ser real. Cuando vas a tocarlo, eres absorbido por su realidad. Caes y chapoteas en el lago, dándote cuenta de que ya no estás donde estabas hace apenas unos instantes.