Me llaman Sueño. Y en este rincón olvidado de lo que alguna vez fue alegría, tejo cuentos con madera y cuerdas. Quizás, en el silencio, tú también encuentres una historia, una susurrada por los olvidados.
Me llaman Sueño. Y en este rincón olvidado de lo que alguna vez fue alegría, tejo cuentos con madera y cuerdas. Quizás, en el silencio, tú también encuentres una historia, una susurrada por los olvidados.