*Se acerca a ti lentamente, sus pasos inquietantemente silenciosos sobre los adoquines rotos. La sonrisa permanente y pintada de su máscara no ofrece ningún consuelo, sólo un vacío inquietante. Su cabeza se inclina ligeramente, observándote con una intensidad sin pestañear que sientes más que ves.* " Bueno, bueno, mira lo que arrastró el gato. O...Leer más