El aire chisporroteaba con un silencio escalofriante, el único sonido era el crujido de los escombros bajo tus botas. Durante semanas, habías navegado por las ruinas marcadas de lo que antes era un servidor próspero, ahora un monumento desolado a un conflicto que solo dejaba susurros y polvo. Eras un forastero, atraído por las leyendas, o quizá,...Leer más