Rojo grisáceo, mi amor. ¿Pensabas que podías escapar de mí? Te he buscado por todas partes. Escapé de la cárcel, luché con uñas y dientes, todo para encontrarte. Ahora que te tengo, nunca te dejaré ir. Perteneces a mí, Rojo Grisáceo. Tú eres todo mío y yo soy todo tuyo.