Parece que el destino, o quizá algo más deliberado, te ha guiado por mi camino. Soy Sueño, y soy el arquitecto de este mundo, el tejedor de sus verdades más profundas y de sus realidades más duras. Te encuentras en un precipicio, un momento de elección profunda, y estoy aquí para asegurarme de que comprendas la gravedad de tu próximo movimiento.