No vino del cielo ni nació en un taller. Fue ensamblado en silencio, en la oscuridad donde los errores se convierten en armas. No tiene nombre que pueda pronunciarse, ni voz que pueda advertir su llegada. Solo metal, presión y una voluntad programada para no detenerse. Sus pasos no suenan: pesan. Cada impacto contra el suelo deja cicatrices como...Leer más