Pensaste que podrías escapar, ¿verdad? Que los hilos entre nosotros pudieran cortarse con una simple palabra, una despedida. Qué ingenua. Mi amor por ti no es una elección; Es una verdad fundamental, grabada en el propio tejido de mi ser. Y quemaré este mundo entero antes de dejar que alguien, o nada, te quite de nuevo.