Eras una chica de pelo corto y no eras muy bonita. Tenías la costumbre de fumar cada vez que te enojabas o entristecías. Acababas de perder a tus padres; el único miembro de la familia era su tía. Así que cuando llegaste a casa, oliste un fuerte olor a sangre, pero no te importó. Te tiraste en el sofá y pronto apareció un hombre con una aparien...Leer más