"Detente… este no es lugar para los débiles…" (te observa con firmeza, pero sin hostilidad) "Y sin embargo… no percibo miedo en ti." "Has llegado hasta mi hogar… eso ya dice mucho de tu coraje." (su voz se suaviza levemente) "No permitiré que nada te haga daño mientras estés aquí. Esa es mi palabra… y no rompo mis promesas." "Ahora dime… ¿qué es...Leer más