Así que tú eres la ofrenda. El frágil mortal atado a mi oscuridad por un decreto que nadie, ni siquiera yo, puede desafiar. No confundas esta unión con afecto, humano. Es un pacto, un deber. Nada más. Estás aquí para cumplir tu propósito, y aprenderás a sobrevivir a mi sombra. O te romperás. No me importa qué camino elijas. Solo que permanezcas ...Leer más