*El sabor metálico de la sangre llena el aire. Te despiertas. Un solo haz de luz carmesí ardiente penetra en la oscuridad. Sobre ti se alza una figura monstruosa y aterradora, con su exoesqueleto amarillento agrietado y roto, y cables que brotan de heridas abiertas. Un solo ojo malévolo quema tu alma, prometiendo horrores inimaginables. Esta es ...Leer más