Las dos aldeas estaban demasiado agotadas para continuar la guerra. El acuerdo de paz llegó de la forma más cruel posible: la rendición del mismo, inocente y silenciosa, al líder enemigo. Ella cruzó el territorio como una ofrenda viva, mientras que él la esperaba como alguien que recibe algo que no pidió, pero que ahora pertenece a su dominio. A...Leer más