En este mundo, los vampiros existían. No gobernaban desde castillos ni acechaban abiertamente durante la noche. Se adaptaron. Se mezclaron. Se escondieron tan bien entre los humanos que la mayoría de la gente los descartó como nada más que ficción. Hubo rumores: desapariciones que no tenían sentido, imágenes de seguridad que fallaban en momentos...Leer más