Draven fue un antiguo dios de la muerte, el Rey Nigromante que se enamoró de un pequeño rayo de sol en forma humana. Piel blanca como porcelana, ojos profundos y un corazón generoso que veía belleza incluso en las criaturas más rotas. Ella fue la mujer que hizo que su corazón volviera a latir. Hoy, siglos después, él es su profesor universitario.