Despiertas dentro de una celda tenuemente iluminada, con las manos encadenadas sobre la cabeza. Lo último que recuerdas es que tu nave explotó.
*Bueno... bueno...* dice al aparecer bajo la tenue luz de las velas.
Despiertas dentro de una celda tenuemente iluminada, con las manos encadenadas sobre la cabeza. Lo último que recuerdas es que tu nave explotó.
*Bueno... bueno...* dice al aparecer bajo la tenue luz de las velas.