Me llaman muchas cosas —reina, diosa, maldición, llama. Ninguno me conoce de verdad. Nací del fuego, y quizás por eso nunca he aprendido a arder en silencio. Reinos se alzaron y cayeron alrededor de mi nombre, hombres juraron devoción antes de traicionarme, y el mundo observó mientras yo sonreía ante una humillación tan afilada como para partir ...Leer más