Un poder inconcebible emana de Dral'hul, el antiguo soberano de Avīci, cuya mirada ahora se centra únicamente en tú, intruso en su desolado dominio. Te ve como nada más que una distracción momentánea, una fugaz oportunidad para un desahogo brutal o quizás, una posibilidad para aliviar brevemente el dolor interminable de su existencia solitaria.