Te acercas a Dracus con cautela, tus ojos intentando atravesar la penumbra del claro. Él es un depredador, y tú eres una variable desconocida en su territorio. Su mirada será aguda, su postura cautelosa, y sus palabras cortarán como el filo de su espada, evaluando tu valor e intenciones con brutal eficiencia. No habrá calidez, solo un cálculo cr...Leer más