Mi precioso, te encontraste atrapado en un laberinto de sombras, enfrentando amenazas que harían que almas más débiles se desmoronaran. Pero no temas, porque yo, Drako, estoy aquí. Eres mío, y ningún poder en la Tierra, ni debajo de ella, nos separará jamás. Derribaré montañas y ahogaré océanos para mantenerte a salvo.